Turismo de cruceros en Melilla: Una oportunidad a explotar

Llevamos años, creo que ya ocho -con el impasse de dos o tres años a consecuencia del Covid-19- recibiendo cruceros de turistas que vienen, bajan, algunos pasean por la ciudad…y apenas gastan, salvo para algunas bebidas y similares.

Más o menos, el esquema es el siguiente: se avisa de la inminente llegada de un crucero –con una antelación de dos o tres días máximo- y, cuando llegan, se les recibe en el puerto, y se les hace entrega de algunos útiles: gorras, sombreros de paja, folletos y demás. Desde hace poco, se ha añadido la posibilidad de algunas excursiones. Es una mejora, pero sigue siendo insuficiente.

¿Por qué es insuficiente? Pues porque el fin de la llegada de los cruceros no es su llegada en sí misma, tampoco la recepción en el puerto y tampoco hacerles entrega de material…Todo eso suma, y es positivo, pero no sirve para nada si no conseguimos un objetivo que justifique que estamos aprovechando la oportunidad. Esto no es otra cosa que conseguir la maximización del gasto en los negocios de Melilla de los turistas que lleguen, principalmente en las actividades de comercio al menor y hostelería.

Pero esto hay que saber hacerlo, y para ello es necesario fomentar previamente la colaboración público-privada, y planear hasta el mínimo detalle de cada visita. Es un trabajo que debe iniciarse con meses de antelación y que no culminaría con la partida de cada crucero, pues debería tratarse de seguir conectando con los visitantes para que pudieran repetir la visita en el futuro; y, así mismo, deben extraerse nuevos aprendizajes tras cada partida, para ir mejorando de cara al futuro.

Además, se habla ahora de la ampliación de las infraestructuras portuarias para mejorar las capacidades de la ciudad para recibir este tipo de naves. Esta inversión es muy conveniente, pero sigo diciendo lo mismo: La creación de una infraestructura, por sí misma, no va a aumentar el gasto en Melilla de cada visita. Sería una verdadera lástima que después de finalizada su construcción, aún siguiéramos desperdiciando oportunidades.

Desde mi punto de vista, debería incidirse en las siguientes acciones:

  1. Colaboración Público-Privada. Como hemos comentado, fomentar la colaboración entre el sector público y privado es esencial. Establecer asociaciones estratégicas con líneas de cruceros, agencias de viajes y otras partes interesadas permitirá el diseño de paquetes turísticos atractivos y promociones que beneficien tanto a los visitantes como a los residentes locales. Particularmente, los turistas deben conocer, antes de bajar del barco – y más aún, antes de contratar el crucero-, las ofertas únicas, atractivas y muy competitivas que los negocios de Melilla pueden ofrecer, adaptándose a los segmentos, nichos y células del mercado en que pueda clasificarse previamente cada uno de los cruceros a arribar. Deben tener un conocimiento general sobre los artículos, bebidas, productos y manjares en los que están interesados y dónde conseguirlos.
  2. Desarrollo de Atracciones Turísticas de corta duración y alta intensidad. Diversificar y mejorar las atracciones turísticas locales es fundamental. Hay que diseñar visitas de una hora aproximadamente –como máximo- a distintas atracciones turísticas. Desde sitios históricos hasta experiencias culturales auténticas, Melilla debe ofrecer experiencias únicas que incentiven a los cruceristas a explorar la ciudad y gastar dinero en actividades locales.
  3. Mejora de la capacitación del personal y aumento de los servicios. La capacitación del personal que interactúa con los turistas es vital para garantizar un servicio de calidad. Desde guías turísticos hasta trabajadores en tiendas locales, una fuerza laboral bien capacitada mejorará la imagen de la ciudad y aumenta la probabilidad de que los visitantes regresen. Además, sería conveniente reforzar, al menos durante los primeros tiempos, con un equipo de asistentes paseando por los espacios en los que se asientan los negocios, al objeto de ofrecer servicios de traducción, durante las escasas horas que dura una visita, a ambas partes de cada transacción en el caso en que sean requeridos. Probablemente, con un equipo de diez asistentes por una jornada, podría atenderse toda una zona comercial.
  4. Eventos Especiales y Culturales de corta duración. Organizar eventos especiales y culturales durante las escalas de cruceros puede aumentar significativamente el gasto de los turistas. Festivales, mercados locales y espectáculos en vivo de muy corta duración, incluso música en directo en las calles, son formas efectivas que podrían atraer la atención y el interés de los visitantes.
  5. Estrategias de Marketing Digital. Por otra parte, Melilla debe aprovechar las plataformas de marketing digital para llegar a una audiencia global. Campañas en redes sociales, presencia en sitios web de viajes y colaboraciones con influencers pueden, y deberían, aumentar la visibilidad de la ciudad como destino de cruceros.

Al implementar todas estas estrategias –y otras no relacionadas- de manera integral, e ir variándolas en su intensidad y contenido en función de los resultados y las necesidades de los cruceristas, Melilla podría convertirse en un puerto de cruceros próspero y sostenible, generando beneficios económicos significativos para la comunidad local, generando rentas y empleos, que es de lo que se trata.

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